La CASA BLANCAPresidente Donald J. Trump

El Poder Legislativo

The United States Capitol Building

El Congreso de los Estados Unidos está formado por la Cámara de Representantes y el Senado. Aprenda más sobre los poderes del Poder Legislativo del gobierno federal de los Estados Unidos

Establecido por el Artículo I de la Constitución, el Poder Legislativo consiste en la Cámara de Representantes y el Senado, que juntos forman el Congreso de los Estados Unidos. La Constitución le confiere al Congreso la autoridad exclusiva de aprobar leyes y declarar la guerra, el derecho de confirmar o rechazar muchas de las designaciones presidenciales y y derechos de investigación importantes.

La Cámara de Representantes está formada por 435 miembros electos, divididos entre 50 estados en proporción con su población total. Además, tiene 6 miembros sin derecho a voto que representan al Distrito de Columbia, la Comunidad de Puerto Rico y otros cuatro territorios de los Estados Unidos. El oficial que preside la cámara es el Presidente de la Cámara, elegido por los Representantes. Él o ella es el tercero en la línea de sucesión de la Presidencia.

Los miembros de la Cámara se eligen cada dos años y deben tener 25 años de edad, deben ser ciudadanos de los E.U. durante al menos siete años y deben ser residentes del estado (pero no necesariamente del distrito) que representan.

La Cámara tiene varios poderes asignados exclusivamente a ella, incluyendo el poder de iniciar proyectos de leyes de ingresos, juicios políticos a funcionarios federales y elegir al Presidente en el caso de empate en el colegio electoral.

El Senado esta compuesto por 100 senadores, 2 por cada estado. Hasta la ratificación de la 17ava Enmienda en 1913, los Senadores eran elegidos por las legislaturas locales, no por el voto popular. Desde entonces, la gente de cada estado los ha elegido para periodos de seis años. Los periodos de los Senadores están escalonados de manera que alrededor de un tercio del Senado busque la reelección cada dos años. Los Senadores deben tener 30 años de edad, ser ciudadanos de los Estados Unidos por al menos nueve años y ser residentes del estado que representan.

EL Vice Presidente de los Estados Unidos funge como Presidente del Senado y puede emitir el voto decisivo en caso de empate en el Senado.

El Senado tiene el poder exclusivo de confirmar aquellas designaciones del Presidente que requieran autorización y de ratificar tratados. Existen, sin embargo, dos excepciones a esta regla: la Cámara debe también aprobar las designaciones a la Vicepresidencia y todo tratado que involucre el comercio exterior. El Senado también se encarga de los casos de juicio político para funcionarios federales contemplados por la Cámara.

Con el fin de aprobar la legislación y enviarla al Presidente para su firma, tanto la Cámara como el Senado deben aprobar la misma ley por mayoría de votos. Si el Presidente veta una ley, pueden invalidar su veto aprobando la ley otra vez en cada cámara con al menos dos tercios de cada órgano electoral a favor.

El proceso legislativo

El primer paso en el proceso legislativo es la introducción de una ley al Congreso. Cualquiera puede redactarla, pero solo los miembros del Congreso pueden presentar la legislación. Ciertos proyectos de ley importantes tradicionalmente se presentan a solicitud del Presidente. como el presupuesto federal anual. Durante el proceso legislativo, sin embargo, el proyecto de ley inicial puede ser objeto de cambios drásticos.

Después de presentarse, la propuesta de ley se remite al comité adecuado para su revisión. Hay 17 comités del Senado, con 70 subcomités y 23 comités de la Cámara, con 104 subcomités. Los comités no son fijos sino que cambian en número y forma con cada nuevo Congreso según sea necesario para la eficiente consideración de la legislación. Cada comité vigila un área política específica y los subcomités se ocupan de áreas políticas más especializadas. Por ejemplo, el Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara incluye subcomités sobre Seguridad Social y Comercio.

Primero un subcomité considera un proyecto de ley, donde es posible que sea aceptado, modificado o rechazado en su totalidad. Si los miembros del subcomité acuerdan promover un proyecto de ley, se le informa al comité en pleno, donde el proceso se repite. Durante esta etapa del proceso, los comités y subcomités convocan audiencias para investigar los méritos y defectos del proyecto de ley. Invitan a expertos, promotores y oponentes a que comparezcan ante el comité y proporcionen testimonio y pueden obligar a la comparecencia de personas utilizando el poder de la orden citatorio si es necesario.

Si el comité en pleno vota para aprobar el proyecto de ley, se le informa al pleno de la Cámara o al Senado, y el liderazgo del partido con la mayoría decide cuando colocar el proyecto de ley en la agenda para su consideración. Si un proyecto de ley es particularmente apremiante, es posible ponerla a consideración de inmediato. Otros proyectos pueden esperar meses o es posible que nunca se agenden.

Cuando el proyecto de ley se pone a consideración, la Cámara tiene un proceso de debate muy estructurado. Cada miembro que desea hablar tiene solo unos pocos minutos y el número y tipo de modificaciones son usualmente limitados. En el Senado, el debate en la mayoría de los proyectos de ley es ilimitado, los senadores pueden hablar sobre temas distintos al proyecto de ley bajo consideración durante sus intervenciones y se puede presentar cualquier modificación. Los Senadores pueden utilizar esto para obstruir los proyectos de ley bajo consideración, un procedimiento mediante el cual un Senador retrasa la votación de un proyecto de ley, y por consecuencia su aprobación, negándose a abandonar el estrado. Una super mayoría de 60 senadores puede romper una obstrucción invocando una limitación del debate, o la cesión del mismo en el proyecto de ley y forzando una votación. Una vez que el debate termina, los votos de una mayoría simple aprueban el proyecto de ley.

Un proyecto de ley debe pasar por ambas cámaras del Congreso antes de ser llevado a la consideración del Presidente. Aunque la Constitución requiere que los dos proyectos de ley tengan la misma exacta redacción, esto raramente sucede en la práctica. Para armonizar los proyectos de ley, se convoca a un Comité de la Conferencia que está formado por miembros de ambas cámaras. Los miembros del comité producen un informe de la conferencia, previsto como la versión final del proyecto de ley. Cada cámara, entonces, vota otra vez para aprobar el informe de la conferencia. Dependiendo de donde se originó el proyecto de ley, la Secretaria de la Cámara o el Secretario del Senado suscriben el texto final y lo presentan al Presidente de la Cámara y al Presidente del Senado para obtener sus firmas. Después, el proyecto de ley se envía al Presidente.

Al recibir un proyecto de ley del Congreso, el Presidente tiene varias opciones. Si el Presidente está considerablemente de acuerdo con el proyecto de ley, él o ella pueden firmar la ley y el proyecto de ley se imprime en la Legislación Compilada. Si el Presidente piensa que la ley es una política mala, él puede vetarla y devolverla al Congreso. El Congreso puede invalidar el veto con una votación de dos tercios de cada cámara, en ese momento el proyecto de ley se convierte en ley y se imprime.

Existen otras dos opciones que el Presidente puede ejercer. Si el Congreso está en sesión y el Presidente no ejecuta ninguna acción en los primeros diez días, el proyecto se convierte en ley. Si el Congreso levanta la sesión antes de transcurrir 10 días y el Presidente no ejerce ninguna acción, entonces el proyecto de ley muere y el Congreso no puede votar su anulación. A esto se le llama veto por inacción, y si el Congreso aún quiere aprobar la legislación, deben comenzar todo el proceso de nuevo.

Poderes del Congreso

La Constitución le asigna al Congreso, como una de los tres poderes con la misma jerarquía, poderes importantes. Todo el poder legislativo del gobierno recae en el Congreso, lo que significa que ésta es la única parte del gobierno que puede emitir nuevas leyes o cambiar las existentes. El Poder Ejecutivo dicta reglamentos con todo el vigor de la ley, pero éstos existen solo en virtud de las leyes promulgadas por el Congreso. El Presidente puede vetar la aprobación de proyectos de ley, pero el Congreso también puede anular un veto mediante una votación de dos tercios tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes.

El Artículo I de la Constitución enumera los poderes del Congreso y las áreas específicas en las que puede legislar. El Congreso también tiene la facultad de promulgar leyes que considera "necesarias y adecuadas" para la ejecución de los poderes dados a cualquier parte del gobierno en virtud de la Constitución.

Parte del ejercicio de la autoridad legislativa del Congreso es el establecimiento de un presupuesto anual para el gobierno. Para este fin, el Congreso recauda impuestos para proporcionar fondos para los servicios gubernamentales básicos. Si no se puede reunir suficiente dinero para financiar al gobierno, entonces el Congreso puede autorizar la solicitud de un préstamo para compensar la diferencia. El Congreso puede ordenar el gasto en puntos específicos: el gasto dirigido desde el punto de vista legislativo, comúnmente conocido como "etiquetar", especifica fondos para un proyecto en particular, y no para una agencia gubernamental.

Ambas cámaras del Congreso tiene amplios poderes de investigación y pueden obligar la presentación de evidencia o testimonio hacia cualquier fin que consideren necesario. Los miembros del Congreso pasan mucho de su tiempo celebrando audiencias e investigaciones en el comité. Negarse a cooperar con una citación del Congreso puede provocar cargos de desacato al Congreso, lo que puede implicar penas privativas de la libertad.

El Senado conserva varios poderes para sí mismo: ratifica tratados por un voto de súper mayoría de dos tercios y confirma las designaciones del Presidentes por mayoría de votos. La autorización de la Cámara de Representantes es también necesaria para la ratificación de acuerdos comerciales y para la confirmación del Vicepresidente.

El Congreso también tiene la autoridad exclusiva de declarar la guerra.

Supervisión del Gobierno

La supervisión del poder ejecutivo es una revisión importante del Congreso sobre el poder del Presidente y un equilibrio contra su discreción al implementar leyes y realizar reglamentos.

Una forma importante en la que realiza la vigilancia es mediante audiencias. El Comité de Reforma Gubernamental y Vigilancia de la Cámara y el Comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales del Senado se dedican a vigilar y reformar las operaciones del gobierno y cada comité realiza vigilancia en su área política.

El Congreso también mantiene una organización investigadora, la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO, por sus siglas en inglés). Fundada en 1921 como la Oficina de Contabilidad General, su misión original era auditar los presupuestos y estados financieros enviados al Congreso por el Secretario del Tesoro y el Director de la Oficina de Administración y Presupuesto. Hoy en día, la GAO audita y genera informes sobre cada aspecto del gobierno, garantizado que los dólares de los contribuyentes se gasten con la efectividad y eficiencia que el pueblo estadounidense merece.

El poder ejecutivo también se vigila a sí mismo: Sesenta y cuatro inspectores generales, cada uno responsable de una agencia diferente, regularmente audita y emite informes sobre las agencias a las que están asignadas.

 

We need your support! Please consider donating at our GoFundMe page to help cover the cost of translating and hosting LaCasaBlanca.com
¬°Necesitamos su apoyo! Por favor consideren donar a nuestra p√°gina GoFundMe para ayudar a solventar el costo de traducir y hospedar LaCasaBlanca.com