La CASA BLANCAPresidente Donald J. Trump

El Poder Judicial

The United States Supreme Court

El Artículo III de la Constitución de los Estados Unidos garantiza que toda persona acusada de un delito tiene derecho a un juicio justo ante un juez competente y un jurado de sus pares.

Mientras que los poderes Ejecutivo y Legislativo son elegidos por el pueblo, los miembros del Poder Judicial son nombrados por el Presidente y confirmados por el Senado.

El Artículo III de la Constitución, que establece al Poder Judicial, deja al Congreso el significativo criterio de determinar la forma y estructura del poder judicial federal. Hasta la cantidad de Jueces de la Suprema Corte es determinada por el Congreso -- en ocasiones ha habido solo seis, mientras que el número actual (nueve, con un Presidente de la Suprema Corte y ocho Jueces Asociados) solo ha estado vigente desde 1869. La Constitución también le otorga al Congreso el poder de establecer cortes inferiores a la Suprema Corte, y con ese fin, el Congreso ha establecido las cortes de distrito de los Estados Unidos, que juzgan la mayoría de los casos federales y 13 cortes de apelación de los Estados Unidos, que revisan los casos apelados de las cortes de distrito.

Los jueces federales solo pueden ser destituidos de su cargo a través de la impugnación por la Casa de Representantes y la condena en el Senado. Los jueces y los jueces de la Suprema Corte no sirven en su cargo por un tiempo determinado -- sirven hasta su muerte, jubilación o condena por el Senado. Por designio, ésto los aísla de las pasiones temporales del público y les permite aplicar la ley con solo la justicia en mente, y sin preocupaciones electorales o políticas.

Generalmente, el Congreso determina la jurisdicción de las cortes federales. Sin embargo, en algunos casos -- tales como por ejemplo una disputa entre dos o más estados de E.U.A. -- la Constitución otorga la jurisdicción original a la Suprema Corte, una autoridad de la que no la puede despojar el Congreso.

Las cortes solo juzgan casos reales y controversias -- una parte debe mostrar daño fehaciente para poder presentar una demanda en la corte. Esto significa que las cortes no emiten opiniones de advertencia con respecto a la constitucionalidad de las leyes o la legalidad de las acciones si el dictamen no tiene efectos prácticos. Los casos presentados ante el poder judicial generalmente proceden de la corte de distrito a la corte de apelación y pueden aún terminar en la Suprema Corte, aunque la Suprema Corte atiende comparativamente pocos casos cada año.

Las cortes federales poseen el poder único de interpretar la ley, determinar la constitucionalidad de la ley y aplicarla a casos específicos. Las cortes, igual que el Congreso, pueden obligar a presentar evidencia y testimonio a través de un citatorio. Las cortes menores están restringidas u obligadas por las decisiones de la Suprema Corte -- una vez que la Suprema Corte interpreta una ley, las cortes menores deben aplicar la interpretación de la Suprema Corte a los hechos de un caso específico.

La Suprema Corte de los Estados Unidos | El Proceso Judicial

La Suprema Corte de los Estados Unidos

La Suprema Corte de los Estados Unidos es la corte superior en el país y la única parte del poder judicial federal requerida específicamente por la Constitución.

La Constitución no estipula el número de Jueces de la Suprema Corte; el número es fijado por el Congreso. Ha habido tan pocos como seis jueces, pero desde 1869 hay nueve Jueces, incluyendo al Presidente de la Suprema Corte. Todos los Jueces son nominados por el Presidente, confirmados por el Senado, y conservan su puesto de por vida. Puesto que los Jueces no tienen que participar en campañas para su elección o reelección, se piensa que están aislados de las presiones políticas cuando deciden sobre los casos. Los Jueces pueden permanecer en su puesto hasta que renuncien, se mueran o sean impugnados y condenados por el Congreso.

La carga de casos de la Corte es casi en su totalidad de naturaleza apelativa, y las decisiones de la Corte no pueden ser apeladas ante ninguna autoridad, ya que es el árbitro judicial final en los Estados Unidos en asuntos de ley federal. Sin embargo, la Corte puede considerar apelaciones de las cortes superiores estatales o de las cortes federales de apelación. La Corte también tiene jurisdicción original en casos que involucran embajadores y otros diplomáticos, y en casos entre estados.

Aunque la Suprema Corte puede atender una apelación sobre cualquier asunto legal siempre que tenga jurisdicción, normalmente no lleva juicios. En su lugar, la tarea de la Corte es la de interpretar el significado de la ley, de decidir si una ley es relevante a un conjunto específico de hechos, o de dictaminar como debe aplicarse una ley. Las cortes menores están obligadas a seguir el precedente fijado por la Suprema Corte al emitir decisiones.

En casi todas las instancias, la Suprema Corte no atiende apelaciones como materia de derecho; en su lugar, las partes deben solicitar un auto de avocación. Es costumbre y práctica de la Corte "otorgar un auto de avocación" si cuatro de los nueve Jueces deciden que deben atender el caso. De las aproximadamente 7,500 solicitudes de avocación presentadas cada año, la Corte normalmente otorga menos de 150. Generalmente éstos son casos que la Corte considera lo suficientemente importantes para requerir su revisión; un ejemplo común es el caso en que dos o más de las cortes federales de apelación han emitido diferentes decisiones sobre el mismo asunto de ley federal.

Si la Corte otorga avocación, los Jueces aceptan expedientes legales de las partes del caso, así como de los amicus curiae o "amigos de la corte". Éstos pueden incluir grupos de gremios comerciales, académicos, o aún el propio gobierno de E.U.A. Antes de emitir una decisión, la Suprema Corte generalmente oye argumentos orales, en donde las varias partes de la demanda presentan sus argumentos y los Jueces les hacen preguntas. Si el caso involucra al gobierno federal, el Procurador General de los Estados Unidos presenta los argumentos en representación de los Estados Unidos. Los Jueces entonces llevan a cabo conferencias privadas, toman su decisión, y (frecuentemente después de un período de varios meses) emiten la opinión de la Corte, junto con cualquier argumento de disconformidad que pueda haber sido escrito.

El Proceso Judicial

El Artículo III de la Constitución de los Estados Unidos garantiza que toda persona acusada de un delito tiene derecho a un juicio justo ante un juez competente y un jurado de sus pares.

Las Enmiendas Cuarta, Quinta y Sexta a la Constitución proveen protección adicional a aquellos acusados de un crimen. Éstas incluyen:

  • La garantía de que ninguna persona puede ser privada de vida, libertad o propiedad sin el debido proceso de ley.
  • Protección contra ser juzgado dos veces por el mismo delito ("no dos veces por la misma causa")
  • El derecho a un juicio rápido por un jurado imparcial
  • El derecho de repreguntar testigos y llamar testigos para apoyar su caso
  • El derecho a la representación legal
  • El derecho a evitar la autoincriminación
  • Protección contra fianza excesiva, multas excesivas y castigo cruel e inusual

Los procedimientos penales se pueden conducir bajo ya sea la ley federal o la ley estatal, dependiendo de la naturaleza y alcance del delito. Un procedimiento criminal legal típicamente se inicia con un arresto por un agente del orden público. Si un gran jurado decide formular cargos, el acusado se presentará ante un juez y será formalmente acusado de un delito, en cuyo tiempo él o ella puede presentar una declaración.

Se le da tiempo al acusado de revisar toda la evidencia del caso y de construir un argumento legal. Entonces, el caso se lleva a juicio y se decide por un jurado. Si se determina que el acusado no es culpable del delito, los cargos son desestimados. Si no, el juez determina una sentencia que puede incluir tiempo de cárcel, multa o hasta una pena de muerte.

Los casos civiles son similares a los casos criminales, pero en lugar de arbitrar entre el estado y una persona u organización, tratan disputas entre individuos u organizaciones. Si una parte cree que ha recibido daños, puede presentar un demanda en una corte civil para tratar de remediar el daño a través de una orden de cesar y abstenerse, cambiar el comportamiento u otorgar compensación monetaria. Después de que se presenta la demanda y se reúne la evidencia y es presentada por ambas partes, se procede a juicio igual que un caso criminal. Si las partes desisten de su derecho a juicio por jurado, el caso puede ser decidido por un juez; de otra manera, el caso se decide y las compensaciones son otorgadas por un jurado.

Después de que un caso criminal o civil es juzgado, se puede apelar a una corte superior -- una corte federal de apelaciones o una corte estatal de apelaciones. Un litigante que presenta una apelación, conocido como un "apelante", debe demostrar que la corte de instrucción o agencia administrativa cometió un error legal que afectó el resultado del caso. Una corte de apelaciones toma su decisión con base en el expediente del caso establecido por la corte de instrucción o agencia -- no recibe evidencia adicional ni oye testigos. Puede también revisar los hechos encontrados por la corte de instrucción o agencia, pero normalmente puede solamente anular la determinación de un juicio en base a hechos si el hallazgo de hechos es "claramente erróneo." Si un acusado es declarado no culpable en un procedimiento criminal, él o ella no puede ser vuelto a juzgar en base al mismo conjunto de hechos.

Las apelaciones federales se deciden por páneles de tres jueces. El apelante presenta argumentos legales ante el panel, en un documento escrito llamado "expediente". En el expediente, el apelante trata de persuadir a los jueces de que la corte de instrucción cometió un error y que la decisión inferior debe ser revocada. Por otra parte, la parte que se defiende de la apelación, llamado "parte apelada", trata de mostrar en su expediente que la decisión de la corte de instrucción fue correcta, o la razón por la que cualquier error hecho por la corte de instrucción no es lo suficientemente relevante como para afectar el resultado del caso.

La corte de apelaciones generalmente tiene la palabra final en el caso, a menos que remita el caso a la corte de instrucción para efectuar procedimientos adicionales. En algunos caso la decisión puede ser revisada en pleno -- esto es, por un grupo mayor de jueces de la corte de apelaciones del circuito.

Un litigante que pierde en una corte federal de apelaciones, o en la corte superior del estado, puede solicitar un "petición de avocación", que es un documento que pide que la Suprema Corte revise el caso. Sin embargo, la Suprema Corte no está obligada a otorgar la revisión. Generalmente la Corte estará de acuerdo en atender un caso únicamente si involucra un nuevo e importante principio legal, o cuando dos o más cortes de apelaciones han interpretado una ley de manera diferente. (También existen circunstancias especiales en que se requiere por ley que la Suprema Corte atienda una apelación.) Cuando la Suprema Corte atiende un caso, se requiere que las partes presenten expedientes escritos y la Corte puede escuchar argumentos orales.

 

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